miércoles, 9 de julio de 2014

"MAÑANA TODAVÍA" O LA ECLOSIÓN DE LA DISTOPÍA

"1984" DE GEORGE ORWELL, 30 AÑOS DESPUÉS.


Mañana todavía




"MAÑANA TODAVÍA" es el título que nos ofrece el sello editorial FANTASCY y bajo el cual se arraciman doce relatos distópicos (o antiutópicos si prefieren, lo que viene a ser lo mismo) de doce autores españoles de bien ganado prestigio, cuyas diversas concepciones del futuro tienen en común su visión pesimista acerca del rumbo que está tomando la humanidad. Ya sea a causa de la dependencia de los móviles e internet, las catástrofes derivadas del cambio climático, la manipulación genética de los seres humanos, los enfrentamientos raciales o las derivas políticas radicales, los seres humanos caminamos hacia la anulación de la libertad individual, la imposibilidad de una convivencia pacífica e incluso la destrucción del medio físico en el que desarrollamos nuestra existencia.

La amenaza para la humanidad que representaba el Estado totalitario en los clásicos de la primera mitad del siglo pasado ha sido sustituída por la amenaza a la libertad derivada justamente del polo opuesto, de una sociedad absolutamente abierta y permisiva en la que el individuo se ve abandonado a su suerte, sin ningún tipo de referencias morales y convertido en un esclavo de las modas impuestas tácitamente por la masa.



Además de su innegable valor literario, resulta del mayor interés la lectura de este libro atendiendo a la evolución del género distópico a lo largo del siglo XX y su enorme proliferación actual, tras saltar del ámbito estrictamente literario no sólo a la gran pantalla y a las series de televisión sino incluso al mundo de los videojuegos.

1984first.jpg
WeCover.jpg



Treinta años después del mito de "1984" creado por George Orwell, es momento propicio para repasar qué vaticinaban las grandes novelas distópicas del siglo pasado y ponerlas en conexión con la realidad actual (el futuro que ellas abordaron) y con las distopías de nuevo cuño que se nos proponen un día sí y el otro también.
BraveNewWorld FirstEdition.jpgCover shows a drawing of a man, who appears to be made of newspaper and is engulfed in flames, standing on top of some books. His right arm is down and holding what appears to be a paper fireman's hat while his left arm arm is wiping sweat from the brow of his bowed head. Beside the title and author's name in large text, there is a small caption in the upper left-hand corner that reads, "Wonderful stories by the author of The Golden Apples of the Sun".
El siglo pasado vieron la luz varias novelas distópicas que se han convertido en grandes clásicos tanto por su difusión como por la influencia que han ejercido a lo largo del tiempo. Por orden cronológico hay que empezar por citar un primer bloque integrado por "Nosotros" de Yevgueny Zamyatin (1921) cuya idea central es el Estado-prisión en cuyo seno no cabe ningún tipo de privacidad"Un mundo feliz" de Aldous Huxley (1932) que transita por el campo de la ingeniería social; la propia "1984" de George Orwell (1949) en la que el Estado teledirige a los ciudadanos hasta el punto de controlar incluso sus pensamientos y por último "Fahrenheit 451" de Ray Bradbury (1953) centrado en el Estado censor. Todas ellas nos presentan un futuro marcado por la falta de libertad individual derivada de un Estado totalitario que impide cualquier tipo de desafío a su poder omnímodo, a sus normas de relación social y al dictado de sus líderes. La influencia de los regímenes totalitarios de la primera mitad del siglo XX resulta determinante, de modo que el peligro de un Estado fuertemente dictatorial se advierte como la principal amenaza para estos autores.

Clockwork orange.jpgLogan's Run.jpg









Un segundo grupo de clásicos de la distopía vendría encabezado por  "La naranja mecánica" de Anthony Burgess (1962) en la que la manipulación oficial se centra en la regeneración del individuo delincuente. A continuación hay que citar "La fuga de Nolan" de William F. Nolan y George Clayton Johnson (1965) en la que el control sobre los individuos depende de una máquina, un superordenador central denominado "El Pensador y por supuesto "El cuento de la criada" de Margaret Atwood (1985) en la que la amenaza viene del lado de los postulados conservadores imperantes en Estados Unidos que amenazan con anular la libertad de la mujer.
TheHandmaidsTale(1stEd).jpg


En conjunto se aprecia en esta segunda mitad del siglo un desplazamiento del Estado totalitario a nuevas fuerzas de coerción sobre los individuos, derivadas ya sea de los avances teconológicos o bien de la moral social imperante. Se diría que el Estado totalitario ha dado paso más bien a la sociedad totalitaria, en el sentido de que el poder absoluto no procede ya tanto de un partido político único cuanto de una solución social unánimemente aceptada por el conjunto de los individuos y que conduce a la exclusión de todo el que se siente o piensa de modo diferente.









Siguiendo esta evolución nos encontramos en la actualidad con un auténtico estallido de la literatura distópica dirigida al público joven. Series como "Juegos del hambre" de Suzanne Collins; "La casa del escorpión" de Nancy Farmer; "Divergente" de Verónica Roth; "El corredor del laberinto" de James Dashner han entrado en una suerte de competición por ofrecer la fórmula más imaginativa de un futuro que tiene como denominador común la subordinación del individuo al grupo social al que pertenece. Novelas en las que el género de aventuras se inserta en la distopía para hacer de ésta un mero escenario en el que los protagonistas se esfuerzan una y otra vez por superar las adversidades de un medio siempre hostil.  Tendente más a la diversión del lector que a una verdadera reflexión acerca del destino de la humanidad, nos hallamos una vez más con un claro exponente de la banalización como nota característica del estado actual de la cultura dominante.

No hay comentarios: