MERCEDES SALISACHS, 97 años, más de sesenta como escritora: fallece sin homenajes la gran dama de la literatura en lengua española
Entre sus antecedentes literarios debía estar la espléndida "Nada" de Carmen Laforet, cuyo duro existencialismo quedará patente en los primeros libros de Mercedes Salisachs, los cuales ella prefiere desterrar de su curriculum por considerarlos de escaso valor, de modo que establece su inicio como escritora en el año 1955 con su novela "Primera mañana, última mañana", en la que experimenta mediante capítulos alternados con el pasado y el presente del protagonista, a la que siguen inmediatamente "Carretera intermedia" (finalista del premio Planeta 1956) novela faulkneriana marcada por una narrativa de múltiples perspectivas desde dentro de cada uno de sus personajes y "Una mujer llega al pueblo" premio Ciudad de Barcelona del mismo año, dura acusación -tal vez inadvertida en aquel momento- de la realidad de la mujer rural.
Hija de un acaudalado industrial, con tan sólo diecinueve años se casa en 1935 con un industrial y perito mercantil como ella con el que tendrá cinco hijos. En 1958 se produce un hecho luctuoso que habrá de marcar la vida y la obra de la escritora: la muerte en accidente automovilístico de su segundo hijo, Miguel. Todo su ser se convulsiona y hasta sus más arraigadas creencias se tambalean. Por un tiempo no puede concentrarse, ni siquiera dormir. Acude a todo tipo de recursos, nada le consuela, nada le devuelve no ya la alegría, ni siquiera la tranquila aceptación. Acude al pueblecito de Garabandal, donde se dice que unas niñas ven y se comunican con la Virgen María. Mercedes las busca, consigue acercarse a ellas, insiste día tras día, hasta que por fín recibe la ansiada noticia: Miguel está en el Cielo. La calma vuelve a su interior, sus dudas se disipan.
Vuelve a escribir con más energía y publica en 1960 "Vendimia interrumpida" en la que el ambiente rural y los sentimientos religiosos cobran protagonismo. La España de los años inmediatamente anteriores a la Guerra Civil y de la postguerra, así como la crítica social de la alta burguesía enmarcan su obra. En 1973 queda de nuevo finalista del Premio Planeta con "Adagio confidencial" hasta que por fin, en 1975, obtiene el Premio Planeta con su famosísima "La gangrena", su obra cumbre a todas luces, en la que recorre, de la Dictadura hasta los años setenta, medio siglo de vida barcelonesa y española a través de la peripecia personal de Carlos Hondero, desde su niñez hasta convertirse en un rico industrial.
La visión de la España de la postguerra narrada por Mercedes Salisachs es implacable: la dominación del hombre sobre la mujer, la hipocresía de las clases superiores y el fracaso del amor en el matrimonio son las constantes de su temática.
El éxito editorial de la obra de Mercedes Salisachs nunca corrió parejo con la atención por los estudiosos de la literatura. Los pocos trabajos a ella dedicados la clasifican despectivamente como "literatura tradicional" o "novela burguesa". Sin embargo, ella cosechó premios literarios, sus obras se tradujeron a diez idiomas y continuó escribiendo regular, sistemáticamente hasta el final de su vida. Su última novela "El caudal de las noches vacías" vio la luz en 2013.
"No me he sentído ofendida, sólo ignorada", solía decir. Su obra continúa a la espera de un análisis crítico a la altura de su popularidad como escritora, tan grande como único homenaje que recibió en vida.
Hija de un acaudalado industrial, con tan sólo diecinueve años se casa en 1935 con un industrial y perito mercantil como ella con el que tendrá cinco hijos. En 1958 se produce un hecho luctuoso que habrá de marcar la vida y la obra de la escritora: la muerte en accidente automovilístico de su segundo hijo, Miguel. Todo su ser se convulsiona y hasta sus más arraigadas creencias se tambalean. Por un tiempo no puede concentrarse, ni siquiera dormir. Acude a todo tipo de recursos, nada le consuela, nada le devuelve no ya la alegría, ni siquiera la tranquila aceptación. Acude al pueblecito de Garabandal, donde se dice que unas niñas ven y se comunican con la Virgen María. Mercedes las busca, consigue acercarse a ellas, insiste día tras día, hasta que por fín recibe la ansiada noticia: Miguel está en el Cielo. La calma vuelve a su interior, sus dudas se disipan.
Vuelve a escribir con más energía y publica en 1960 "Vendimia interrumpida" en la que el ambiente rural y los sentimientos religiosos cobran protagonismo. La España de los años inmediatamente anteriores a la Guerra Civil y de la postguerra, así como la crítica social de la alta burguesía enmarcan su obra. En 1973 queda de nuevo finalista del Premio Planeta con "Adagio confidencial" hasta que por fin, en 1975, obtiene el Premio Planeta con su famosísima "La gangrena", su obra cumbre a todas luces, en la que recorre, de la Dictadura hasta los años setenta, medio siglo de vida barcelonesa y española a través de la peripecia personal de Carlos Hondero, desde su niñez hasta convertirse en un rico industrial.
El éxito editorial de la obra de Mercedes Salisachs nunca corrió parejo con la atención por los estudiosos de la literatura. Los pocos trabajos a ella dedicados la clasifican despectivamente como "literatura tradicional" o "novela burguesa". Sin embargo, ella cosechó premios literarios, sus obras se tradujeron a diez idiomas y continuó escribiendo regular, sistemáticamente hasta el final de su vida. Su última novela "El caudal de las noches vacías" vio la luz en 2013.
"No me he sentído ofendida, sólo ignorada", solía decir. Su obra continúa a la espera de un análisis crítico a la altura de su popularidad como escritora, tan grande como único homenaje que recibió en vida.
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